Cosquín Rock llega a Brasil por primera vez en 2026

El festival argentino desembarca en Florianópolis con una edición que promete sacudir el verano.

27 Agosto de 2025 - 20:19

COSQUIN ROCK — COSQUIN ROCK

El emblemático festival argentino Cosquín Rock, nacido en la ciudad de Cosquín, provincia de Córdoba, en el año 2001, continúa expandiendo sus fronteras y anuncia oficialmente su primera edición en Brasil. El evento se llevará a cabo el próximo 13 de enero de 2026 en el reconocido Stage Music Park, ubicado en Jurerê Internacional, uno de los barrios más exclusivos de Florianópolis, en el estado de Santa Catarina.

Con una capacidad para 13.000 personas, el Stage Music Park ha sido sede de conciertos memorables de artistas internacionales como Amy Winehouse, Guns N' Roses, Tiësto, David Guetta y la brasileña Ivete Sangalo, además de festivales como Creamfields. Ahora, este espacio se prepara para recibir por primera vez a la potencia del rock latinoamericano en una jornada que promete ser arrolladora.

La organización del festival, liderada por José Palazzo, productor y fundador de Cosquín Rock, confirmó que las entradas estarán disponibles desde el 1 de septiembre a través de la plataforma oficial ingresse.com. Aunque el line-up aún no ha sido revelado, se espera la participación de bandas argentinas consagradas, artistas brasileños y figuras internacionales que darán forma a una grilla diversa y explosiva.

"Brasil siempre estuvo en nuestros planes. Llevar el espíritu de Cosquín Rock a Florianópolis es un sueño que finalmente se concreta", expresó Palazzo en una entrevista reciente desde Buenos Aires. La elección de Jurerê Internacional responde no solo a su belleza natural, sino también a su infraestructura turística y cultural, ideal para recibir a miles de fanáticos del rock.

Con esta nueva edición, Cosquín Rock reafirma su lugar como uno de los festivales más importantes de habla hispana, consolidando su presencia en países como México, Uruguay, Colombia, España y Estados Unidos. El desembarco en Brasil no solo representa un nuevo desafío, sino también una celebración del poder de la música como puente entre culturas.