Dillom se convirtió en el primer artista independiente en copar el José Amalfitani, reuniendo a más de 35 mil personas en una noche que quedará grabada en la memoria de la música argentina.
Bajo el concepto de su gira 'Irreversible', el show funcionó como la culminación definitiva del universo de 'Por cesárea', su disco más reciente. Lejos de ser un concierto convencional, la puesta en escena fue una verdadera obra de teatro oscura y envolvente. El escenario estaba cubierto por telas que simulaban pieles o placenta, mientras un corazón gigante latía en el centro, marcando el ritmo de una generación que se siente identificada con las letras de Dillom sobre salud mental, ansiedad y paranoia.
La potencia arrancó con "Coyote" y el grito de guerra: "Acá estoy, vengan a buscarme". A partir de ahí, el viaje fue una montaña rusa emocional. Uno de los puntos más altos fue la aparición de Lali Espósito para interpretar juntos "La Carie", demostrando una química artística arrolladora.

También hubo lugar para las leyendas del rock: un video del Pity Álvarez saludando al público emocionó a todos, seguido por la entrada triunfal de Juanse para detonar el estadio con el clásico de los Ratones Paranoicos, "Enlace".

El bloque de amigos y colegas de Bohemian Groove no se quedó atrás. Broke Carrey se sumó en "Mentiras Piadosas", Juan López en "La novia de mi amigo", Ill Quentin en "Ovario", Muerejoven en "1312" y K4 en "Latas", reforzando esa idea de construcción colectiva que define la carrera de Dillom desde sus inicios.
Hacia el final, después de estrenar el single "Rojo Profundo", el artista sorprendió con un elegante traje para cantar el cover de "My Way". El cierre fue puro caos y amor: durante "Buenos tiempos", Dillom bajó hasta la valla para cortar flequillos a sus fans en la primera fila y, en un gesto final de irreverencia, se bajó los pantalones para mostrar un "GRACIAS" estampado en su ropa interior.

Dillom demostró en Vélez que se puede llegar a lo más alto sin perder la esencia, transformando lo personal y lo frágil en un grito masivo. ¡Un hito total para el movimiento independiente!.