El 7 de septiembre de 1996, la música tropical argentina perdió a una de sus figuras más queridas: Gilda, cuyo verdadero nombre era Miriam Alejandra Bianchi, falleció en un accidente de tránsito mientras se dirigía a brindar un show. Tenía apenas 34 años. El hecho ocurrió en la Ruta Nacional 12, en la provincia de Entre Ríos, y desde entonces, ese lugar se transformó en un santuario visitado por miles de seguidores.
🩵 A pesar del tiempo, el legado de Gilda sigue más vigente que nunca. Su música, su historia y su figura se convirtieron en símbolo de fe, lucha y esperanza para muchas personas.

En el cementerio de La Chacarita, donde descansan sus restos, sus fans le rinden homenaje constantemente. Le atribuyen milagros, le dejan cartas, flores y objetos personales. Para muchos, Gilda es una "santa popular", una figura que trasciende lo musical y se instala en lo espiritual.
Su repertorio, con clásicos como "No me arrepiento de este amor", "Fuiste" y "Paisaje", sigue sonando en radios, fiestas y corazones. Como ella misma dijo alguna vez: "La música es mi forma de sanar".
🩵 Gilda no solo dejó canciones, dejó una huella imborrable en la cultura argentina. Y cada 7 de septiembre, su luz vuelve a brillar con fuerza.