Los Piojos sacudieron Mendoza con un show cargado de historia y emoción

Con entradas agotadas y una lista de temas demoledora, Los Piojos ofrecieron un espectáculo vibrante en el Frank Romero Day.

4 Mayo de 2025 - 02:12

Los Piojos sacudieron Mendoza con un show cargado de historia y emoción

El espíritu del rock nacional se apoderó del Teatro Griego Frank Romero Day este sábado por la noche, cuando Los Piojos subieron al escenario para brindar un espectáculo inolvidable en Mendoza. 

Desde las 21:30, la energía fue en ascenso y no decayó durante las casi tres horas de recital. La banda, comandada por un carismático Andrés Ciro Martínez, encendió a las miles de personas que agotaron las localidades semanas antes del show. 

El repertorio elegido funcionó como un recorrido por su legado, con un equilibrio perfecto entre clásicos explosivos, momentos íntimos y homenajes a grandes figuras de la música argentina. Fue un encuentro donde la música fue el eje de una celebración colectiva.

El inicio con "Ruleta" marcó el tono de lo que vendría: una seguidilla de hits que mantuvo al público en constante euforia. A ese arranque demoledor le siguieron "Arco", "Yira-Yira" y "Civilización", que funcionaron como combustibles para un público entregado desde el primer acorde. 

Cada canción tenía una carga simbólica especial, y la música se transformó en puente emocional entre la banda y su gente. Lo que se vivió en el Frank Romero Day no fue simplemente un recital, fue un reencuentro con una parte vital de la historia del rock nacional.

Ciro, la música y el alma popular

El momento más inesperado y aplaudido de la noche llegó cuando Ciro, en plena comunión con el público mendocino, decidió romper el esquema y cantar el tango "Por una cabeza", inmortalizado por Carlos Gardel. Su interpretación fue breve, sobria y conmovedora, y demostró que la música, cuando es genuina, no necesita etiquetas. Pero no se quedó ahí: también entonó "Juana Azurduy", obra emblemática de Ariel Ramírez y Félix Luna, popularizada por Mercedes Sosa en "Mujeres Argentinas". Fue un guiño cargado de historia y un guiño a las raíces culturales del país, que contrastó con la potencia rockera del resto del show.

La música siguió latiendo fuerte con canciones como "Dificil", "Labios de seda" y "Luz de marfil", donde las emociones ganaron protagonismo. "Vine hasta aquí" y "Fantasma" profundizaron esa conexión íntima.

La noche fue también un encuentro familiar. El momento más emotivo llegó cuando subieron al escenario los hijos de los músicos fundadores, apodados las Liendres. En un guiño a la herencia rockera, los jóvenes se sumaron a entonar Pistolas: Alejandro, de 14 años e hijo de Ciro, tomó el micrófono durante unos compases, mientras Caetano Buira (hijo del baterista) y Antonio Fernández (hijo de Piti) acompañaban en la batería y guitarra. Instantes así reforzaron que el legado Piojoso late fuerte en las nuevas generaciones.

En este vaivén de sensaciones, Los Piojos mostraron su versatilidad y su vigencia absoluta. Cada pasaje del recital fue acompañado por miles de voces que no dejaron de cantar ni un solo verso, demostrando que la música de la banda sigue tan presente como en sus años dorados.

La fiesta no se detuvo: un show demoledor

Pasada la mitad del concierto, la música se convirtió en un vendaval. "Sudestada", "Babilonia" y "Ay ay ay" marcaron el regreso a la euforia colectiva, que explotó con "Todo pasa" y el infaltable "Tan solo". Con "Los Mocosos" y "Verano del '92", el pogo fue incontrolable, y la emoción se mezcló con la alegría de quienes llevaban años esperando este regreso

El tramo final fue una fiesta sin freno. "Marado", "El balneario de los doctores crotos" y "Muévelo" fueron celebradas como himnos, mientras que "El Farolito" y "Cruel" sellaron con fuerza la recta final del repertorio. Pero la sorpresa definitiva fue cuando, en un gesto de amor patrio y emoción colectiva, Ciro tomó su armónica y tocó el Himno Nacional Argentino, cerrando así la noche con un gesto que unió a todos los presentes. La música, una vez más, fue ese hilo invisible que conecta a miles de personas con una misma emoción.

Próximas fechas y una gira que deja huella

La gira piojosa continúa dejando huellas imborrables en cada provincia. Luego del paso por Mendoza, la música seguirá sonando el 10 de mayo en el playón del estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, donde las entradas también están agotadas. 

El cierre definitivo está previsto para los días 24 y 25 de mayo en el Parque de la Ciudad, en Buenos Aires, donde también se colgó el cartel de "sold out". Cada presentación parece superar a la anterior, con la música como protagonista de una gira que está destinada a ocupar un lugar privilegiado en la historia del rock argentino.

Para los que pudieron estar presentes en Mendoza, el recuerdo será imborrable. Para los que viajarán a las fechas restantes, la expectativa está por las nubes. Los Piojos no solo regresaron: lo hicieron con un despliegue artístico que excede lo musical. La música no entiende de tiempos ni de modas, y la banda lo demostró con un show que vibró al ritmo del corazón de su gente. En cada acorde, en cada mirada entre Ciro y el público, quedó claro que el ritual sigue más vivo que nunca.