Ayer, martes 7 de octubre, la ciudad de Rosario celebró a lo grande su Tricentenario (300 años), y la encargada de ponerle música y corazón a la fiesta fue, ni más ni menos, que su hija pródiga, Nicki Nicole. Lo que ocurrió al pie del Monumento Nacional a la Bandera no fue solo un recital gratuito; fue un hito de popularidad que batió récords: 250 mil personas se congregaron para ver el primer show sinfónico de su carrera.En una noche histórica, la artista rosarina inauguró un nuevo capítulo en su carrera con su primer concierto sinfónico,
Hace una semana la cantante subió un emotivo video con imágenes de ella de pequeña en diferentes lugares de su cuidada natal, acompañado de un audio grabado por su madre y por ella: "Cuando sea el momento indicado y necesites volver a tus raíces acá siempre va a estar la respuesta (mamá). Hoy mi corazón vuelve al lugar donde todo empezó, Rosario (nicki)". (Ver video acá).
Desde temprano, familias y una marea inabarcable de jóvenes con carteles y remeras llenaron cada rincón, esperando a la artista de 25 años. La jornada arrancó con el lujo de Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, pero la temperatura emocional se disparó cuando Nicki subió al escenario, acompañada por más de 70 músicos de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, dirigida por el maestro Nicolás Sorín.
Un concierto inolvidable que reflejó su crecimiento musical, la diversidad de su obra y el amor incondicional por la ciudad que la vio crecer, y que hoy la celebra como una de sus mayores referentes en el mundo.
La fusión entre el flow urbano y la sofisticación orquestal dio vida a un repertorio creado especialmente para la ocasión. Nicki deslumbró con dos looks de gala (uno blanco y otro negro, ambos con pedrería) y encendió la noche con un arranque poderoso: "Wapo Traketero", la canción que la catapultó al mundo.
Entre las cuerdas y los metales, hubo lugar para la emoción pura. La cantante entonó hits como "Colocao", "Perdido", "Ya No", y el momento más íntimo llegó con "Pensamos", donde se la vio sonreír al borde de las lágrimas. No faltó el guiño a las raíces: un tributo a la cumbia santafesina al enlazar su tema "Otra noche" con el clásico "Olvídala" de Los Palmeras. Incluso se dio el gusto de agradecer el cariño, sosteniendo una réplica de la Copa del Mundo y elogiando al capitán Lionel Messi, también rosarino.
Visiblemente conmovida, Nicki cerró la noche, tras interpretar "Ojos verdes" y el coreado "Mamichula", dedicando "Parte de mí" al lugar que la vio nacer. Su despedida fue una declaración de amor a su ciudad: "Me hicieron vivir la mejor noche de mi vida. Gracias de corazón. No saben lo que emociona a uno y lo que es estar en casa". La artista, que además donó su caché para participar del evento, se reafirmó como profeta en su tierra, demostrando que Rosario no solo abraza al que llega, sino también a quien la elige.
Además, de una celebración, este show buscó también dejar una huella solidaria. En la previa y durante el evento, el público tuvo la posibilidad de realizar donaciones voluntarias a la Fundación del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, contribuyendo así a fortalecer una institución emblemática que cuida de la salud y el futuro de las infancias de la ciudad.
El Amor que Cruza Continentes: Nicki y Lamine Yamal
El estrellato internacional de Nicki Nicole no solo se mide en escenarios, sino también en su vida personal de alto perfil junto al futbolista del momento, Lamine Yamal. A pesar de los rumores de turbulencias, la relación se fortalece con gestos públicos que mantienen al mundo pendiente.
Recientemente, tras la gala del Balón de Oro en París, donde el delantero del FC Barcelona ganó el Trofeo Kopa por segundo año consecutivo, Nicki le dedicó un mensaje cargado de amor. Aunque no asistió a la ceremonia, la cantante mostró su apoyo incondicional en sus historias de Instagram, publicando una foto junto a él con la leyenda: "Mi estrella. Te amooooo".